La Mujer Sin Cabeza: El Mounstro Oculto

Hay en las películas de la directora argentina Lucrecia Martel una cierta capacidad para envolverse en si mismas, para introducirse en espacios auto-creados, ir hacia adentro, perderse y luego emerger al muy apacible contexto, en “La mujer sin cabeza” (2008) la protagonista es Verónica una dentista de unos 50 años, está casada con Marco y tienen una buena situación. Un día la protagonista vuelve de una tarde de piscina a las afueras de la ciudad por una carretera rural, pero una desconcentración al volante hace que no pueda ver el camino y golpea algo que no vemos, ella para el carro e intenta recomponerse pero no puede, duda en ir a enterarse de la naturaleza de lo que arrolló, este episodio desencadena literalmente la tormenta que tendrá efecto en la historia, tomando en cuenta las primeras informaciones que nos da la autora (cuando se inicia el film aparecen tres niños junto a un perro jugando a la orilla de la carretera por la cual circula la protagonista), el espectador de inmediato comienza a construir relaciones de causa efecto en su cabeza que finalmente serán los que atormentarán a la protagonista y que darán origen a este relato . Después de esto Verónica comienza a tener una extraña reacción, no habla y el miedo crece en su interior un miedo que no tiene forma ni menos razón de ser pero que atormenta a la protagonista a tal punto de transformarla, la mujer muta y comienza a funcionar a nivel psicológico, este abrumador pesar hace que poco a poco vaya perdiendo la cabeza, el atropello se convierte en un proceso mental que no tiene respuesta o está oculto, es una presencia monstruosa que devora a la protagonista, la transfigura.



Pero la aparente inmovilidad de los personajes de Martel hace que el movimiento narrativo esté constantemente escondido o al menos indefinido, como sucedía también en “La Niña Santa” (2004), los personajes masculinos hacen avanzar la historia y presentan una salida mas concreta a los problemas que están sucediendo en las cabezas de las protagonistas femeninas, en “la mujer sin cabeza” su primo amante y su esposo hacen las veces de ayudas que pretenden detener el inicio hacia la locura de la mujer, dejar el alma en su cuerpo como diría Martel un una entrevista posterior a su estreno, relacionando el caso con una experiencia personal. Por otro lado su madre que esta con alzheimer la observa de modo extraño, “esa no es tu voz” le dice presentándonos otro arista que camina hacia lo que todos sospechamos y que crece de manera devoradora en el interior de Verónica ¿Qué es lo que atropello en la ruta? ¿Sería mejor saber la verdad o quedarse con la duda? Son preguntas que nos hacemos y que se irán respondiendo a medida que avanza el metraje, pero fuera de las propuestas narrativas que nos sugiere el film a estas alturas lo interesante en este momento es el talento de Martel para producir miedos aberrantes y ocultos, las cosas que no pasan por frente a tus ojos, las películas ocultas como diría Ruiz en su “poética del cine”, y que ayudados por nuestros propios miedos se acrecentan mayoritariamente por el hecho de que no podemos verificar una situación por lo menos ambigua y que ocurrió en el pasado, dificilmente se pueda llegar a un fin al escarbar en lo que ya pasó y en ese sentido en la película nunca sabremos la verdad. Si hay que encontrar una fuente directa de inspiración para Lucrecia Martel debemos sospechar del cine de Antonioni, películas donde las pulsiones suceden siempre a nivel interno, la transfiguración de los personajes excede a las imágenes, retratan a la burguesía, y presenta finales falsamente abiertos. Pero como todo gran cineasta Martel nos presenta un contexto que nos habla de muchos más temas de los que básicamente trata la película, en un metraje de 90 minutos presenta sus posiciones políticas y sociales, trata la feminidad de una forma muy sutil y crea una forma de filmar la locura en donde todos nos sentimos dentro, pero lejos de estos accesorios Martel una vez mas crea una solida pieza que, aunque se conecta con sus antecesoras redescubre un mundo infinito, el mundo femenino.

Cuando se proyectó en Cannes su recibimiento no fue grato y hubo pifias de parte de la prensa “especializada”, pero pronto esta película tomaría un revuelo justo, de hecho algunos periódicos y revistas la eligieron entre los mejores filmes de la década, y es que no es una película fácil de digerir, no hay una resolución de los hechos de manera clara porque no pretende ser un film netamente narrativo sino mas bien una experiencia de nivel psicológico, y como asistimos a ver el origen de la locura no hay verdad original que sea develada.

T R A I L E R

Anuncios

2 comentarios en “La Mujer Sin Cabeza: El Mounstro Oculto

  1. Muy interesante tu análisis sobre esta genialidad de Lucrecia Martel. Corrijo, sin embargo, un detalle que no resulta menor: sí vemos lo que atropella Vero en la ruta, mediante un contraplano desde el interior del auto: es un perro (se podría discutir si lo que vemos es también compartido por Vero o si se trata, por el contrario, de un punto de vista omnisciente ajeno a su mirada). La destrucción posterior de esta aparente certeza de la imagen y el grado de intimidad que mantenemos con aquello que percibimos a diario a nuestro alrededor es el tema principal de la película, y aquello por lo cual vuelve a La mujer sin cabeza en la película más comprometida políticamente (sin ser una película política, robándole la idea a Godard) del cine argentino de las últimas décadas.

    Saludos.

  2. Me resultó genial el ping pong entre la razón/lógica masculina y la duda/instinto femenina. Una duda hambrienta que no logra saciarse con la razón o la lógica y por eso las veces que los personajes masculinos intentan convencerla, desde un lado lógico/razonable, de que lo que pisó fue un perro, los personajes femeninos, que va contactando, logran abolir esas certezas con nuevas dudas/intuiciones.
    La mujer sin cabeza es una mujer que pierde contacto con el hombre (en la película, la lógica, la razón) y esta desconexion, desencadenada por un momento de shock, la conduce a concientizar el mundo femenino (indefinido e infinito) desde un lado de identificacion y entendimiento más pleno.
    linda crítica!
    saludos,
    m.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s